Árboles

Magnífico despliegue botánico el de la ciudad de París. Espléndidos sus parques, sus jardines, sus macetas y sus floristerías. Asistir al despertar de la primavera allí es una suerte: del frío a la brisa discreta, de la lluvia al sol de mediodía, del abrigo a la chaquetilla "por si refresca" y de los árboles pelados... Leer más →

Chimeneas

Al entrar en el piso por primera vez hacia las tres de la tarde de aquel lunes 28 de febrero, lo primero que secuestró mi atención, después de los cuatro pisos sin ascensor que acabábamos de subir cargados con una maleta que haría sombra a los báules de Conchita Piquer, fueron las vistas. Cuatro balcones... Leer más →

Galletas

Los museos en París me despertaban un profundo respeto y digo "despertaban" a propósito, empleo el pretérito imperfecto porque a día de hoy ya no lo hacen. Hay muchos y todos son magníficos. Hay exhibiciones temporales excepcionales, curiosas, inesperadas y colecciones permanentes para arrodillarse y rezar por su grandeza y soberbia. Hay de todo y... Leer más →

Vosgos

La plaza más bonita de París. La plaza más perfecta de París. La plaza más antigua de París. La primera plaza cuadrada de París. La plaza de los Vosgos, que tiene un césped y unas fuentes preciosas, que no existían cuando se inauguró con el nombre de "Plaza Real", es un espacio simétrico que con... Leer más →

Vestidos

No es lo que esperaba al entrar por primera vez en el Pompidou, pero abrazo la circunstancia igual que abrazo todo lo que me sucede en estos dos meses en esta ciudad tan especial y acepto la exposición de Yves Saint Laurent con todo su arte y toda su gracia. El asunto es ver determinados... Leer más →

Portales

Uno de los misterios que vivir en París durante dos meses ha arrastrado consigo para mí es el siguiente: ¿Por qué no hay porteros automáticos en la mayoría de las casas? Sí, tal vez sea cosa que dependa del distrito, que según el arrondissement correspondiente el asunto esté más o menos superado pero, desde luego... Leer más →

Consumiciones

─Ven, date prisa. Nos acaban de servir un platito con un aperitivo... ─Pero ¿así de fácil? ¿Y con la primera consumicion? ─Exacto. Te esperamos, venga ¡no tardes! No es que en París pasásemos hambre, precisamente, pero la simple idea de acompañar una bière blonde con unos chips se hacía fantasiosa y extraña. No es habitual... Leer más →

Daguerrotipos

Llevaba tres horas leyendo y traduciendo cartas, mensajes personales intercambiados entre dos personas que son personajes en la novela que estoy escribiendo, historias de su día a día real y confesiones de su imaginación y sus deseos más íntimos. Estudiar la correspondencia tiene ese punto de chismosa de patio de luces, de cotilla, de voyeur... Leer más →

Prismáticos

Me dije "llévalos por si acaso, por si conseguimos un pase a precio reducido en la Ópera, que estará cerca de casa" y con la esperanza de usarlos allí, los prismáticos volaron conmigo en la maleta rumbo a París. Durante el primer mes sólo los usé para espiar los movimientos de los gatitos del café... Leer más →

Fideos

Antes de salir de casa esa mañana me había echado un paraguas al bolso, parecía que iba a llover y no me gusta mojarme. Habíamos quedado en la salida del metro a las 18:30, justo delante del Teatro de la Comédie Française, el de Molière, que en realidad se inauguró años después de su muerte... Leer más →

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