El quinto en discordia

El quinto en discordia. Robertson Davies. Trad. Natalia Cervera, Barcelona, Libros del Asteroide, 2006.

Personajes secundarios

Con no poca frecuencia sucede que uno tiene noticia de la desaparición de un actor o actriz, de los que jamás protagonizaron la aventura narrativa de una película, pero que no por ello dejaron de estar presentes en el imaginario colectivo de sus espectadores, y se llena de tristeza. Siempre es triste conocer que alguien ha muerto, pero en estos casos, resulta además esclarecedor.

Hablo de cine, de ficciones, de argumentos creados para contarse mediante la interpretación de profesionales, personas que en un clarísimo y premeditado orden jerárquico, ceden su imagen y sus expresiones a la creación de otro. Los protagonistas, las estrellas, no se olvidan y viven siempre. Los secundarios, los que nadie coloca en primera posición ante la cámara, son más reconocidos cuando ya no están delante ella.

Lo que Robertson Davies narra en El quinto en discordia, es una acumulación exacta y precisa de situaciones ociosas que hacen que alguien, condenado a ser personaje secundario, no pueda otra cosa que reconocerse a sí mismo como protagonista en el devenir de la historia de otros, concretamente: de una mujer a la que marcará de por vida, al menos en su cabeza, por puro convencimiento.

Y es que para poder explicar el fallecimiento de un personaje principal en la sociedad, a veces (y este no es más uno de tantos casos posibles) hay que desplazar el ángulo de enfoque y mirar al que aparentemente no es más que un mero “apoyo” de la trama, el quinto en discordia.

Dunstay Ramsay va a aclarar durante toda la novela, qué sucedió aquel día de invierno en el que alguien lanzó una bola de nieve que por accidente, dio a parar a una mujer embarazada y sus consecuencias. Va a hablar de las obsesiones que arrastra dicho acontecimiento a lo largo de su existencia, de estigmas sociales y de admiraciones que no se merecen.

El quinto en discordia además, permite que el lector aprenda muchísimas cosas sobre muchísimos temas: es historia de la primera mitad del siglo XX, y es reflexión sobre las relaciones de amistad y el oficio de la enseñanza; es un modelo narrativo apabullante, de los que deben aprenderse para que uno luego se crea capaz de dedicarse a la escritura, influido por él, sin saberlo y sobre todo, es una colección de maravillosos, simpáticos, estúpidos y originales personajes de los que se esconden en un plano que no es el primero, nunca.

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