Pantera

Pantera. Brecht Evens. Trad. María Rossich. Bilbao, Astiberri, 2018

Donde viven los monstruos

Me aventuro en el espeluznante relato visual creado por Brecht Evens y alucino. Encuentro una pila de ejemplares de Pantera sobre el mostrador de la sección de la librería en la que me toca trabajar cada día y pienso que no, que no es un cuento ilustrado para niños, que no lo voy a dejar aquí y que mejor lo mando de vuelta a la zona de cómics y novelas gráficas de la cual jamás nadie debió haberlo dejado salir.

El horror.

Brecht Evens (Hasselt, 1986) es un muchacho belga de mirada acuosa y barbas desaliñadas que al parecer lleva ya unos años forjándose una maja trayectoria como ilustrador y autor de este tipo de libros: los ilustrados que no son para niños. Premios y menciones a sus jóvenes espaldas, yo lo descubro con este Pantera y ya digo que su lectura me deja con el miedo en el cogote de principio a fin.

Una niña es engatusada por un gato grande desde el momento en que su gatito enfermo es sacrificado. Ese gato grande es una pantera que la visita por las noches, en su cuarto, allí donde la puerta no se cierra jamás con llave pese a que la niña está dejando de ser niña. Su padre, que vive solo con ella desde que la madre los abandonara a los dos, lo ha decidido así.

La niña se entusiasma con esa pantera, la espera cada noche, escucha su relatos fantásticos y responde a las preguntas que ésta le hace y el lector no tarda en darse cuenta de que algo oscuro está sucediendo.

Lo siniestro.

Pantera es terrorífico y mareante. El lector entra en el proceso de confusión de la protagonista a medida que “pantera” se adueña de sus deseos; las acuarelas multicolor de Brecht Evens muestran personajes invitados a participar en los juegos de ambos, hay engaños y hay quien se hace pasar por otro alguien para convencer a la niña de lo que se debe hacer y lo que no y es angustioso, mucho.

También lo encuentro necesario. Pocas veces se hablan de estos asuntos y hay que hacerlo más y si tiene que ser a través de un libro ilustrado, que así sea. Tal vez regrese a mi sección, por si acaso.

2 comentarios sobre “Pantera

Agrega el tuyo

  1. Para siniestro, Hasselt y lo que le rodea: extraños pueblos fronterizos como Lanaken o Bilzen y, un poco más allá, la decadente Valonia con su triste Lieja y esos suburbios miserables llenos de barraquíes sin esperanza que tiene que soportar la crueldad de ver la próspera Maastricht desde el otro lado de la frontera. No me extraña que un tipo de por ahí se interese por temas oscuros.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: