Deseo de ser punk

Deseo de ser punk; Belén Gopegui; Barcelona; Anagrama; 2009

Que algo suceda

Martina siente y padece como cualquier chica de dieciséis años, pero además quiere cambiar las cosas. Descontenta con lo que sucede a su alrededor, tanto a nivel familiar como generacional, Martina decide hacer algo pero choca con una terrible revelación: la de que ser adulto no es muy distinto a ser un desnortado adolescente. Menuda decepción.
La muerte, el desempleo, las multas, los juicios, los desengaños amorosos y la mayor parte de las adversidades que en el planeta existen a día de hoy no se resuelven con la edad: siguen estando ahí y siendo igual de molestas que cuando tienes dieciséis años, solo que eres más viejo. Nada más.

Afortunadamente, Martina descubre que el rock le gusta y que a veces, hay canciones que funcionan como la electricidad, “algo que te atraviesa y mientras lo hace, la atracción hacia unas cosas y la repulsión hacia otras se vuelve muy potente”. Eso piensa Martina, una chica nada sencilla, que se pierde en el universo narrativo que la madrileña Belén Gopegui escoge para ella en esta inconformista novela. Deseo de ser punk suena a estrofas traducidas con esmero, exprimidas para sacarles la más convincente simbología, la más profunda de las reflexiones ¿para qué sino existe el rock?. Tratando de pensar así al lector le resulta menos extraño comprender a la heroína revolucionaria de este texto, una bomba de relojería humana que, tanto si llega a estallar como si no (tampoco desvelaré el desenlace de la novela) deja constancia de la precisión con que ha sido creada.

Tal vez no existan muchas chicas como Martina en la sociedad real en la que vivimos los lectores de esta obra, pero en ella los chavales -algunos- toman posesión de las plazas de las grandes ciudades y piensan conjuntamente la mejor manera de proponer una solución a sus problemas, los que les afectan por culpa de otros que al parecer, la han cagado con todo el equipo, el económico y el político.

O tal vez sí.

Que se abran los micrófonos y empiece a sonar Gimme Danger… a ver si funciona.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: