Bunny Lake is Missing

Bunny Lake is Missing (El rapto de Bunny Lake) Otto Preminger; 1965

Rompe y rasga

Cuando hace cinco años vi esta película en las instalaciones de la Filmoteca Nacional, en el adorable cine Doré de Madrid, no sólo me sorprendió encontrarme con Lucía Etxebarría sentada entre las butacas de su patio: puede que lo que entonces vi proyectado en la pantalla me impactara todavía más.

El Rapto de Bunny Lake, me pareció una película absolutamente inolvidable. No debía de andar yo muy desencaminada: la he vuelto a ver en el salón de mi casa hace unas horas y conservo la misma sensación que entonces.
Los títulos de crédito iniciales nos muestran una mano que va rasgando tiras de papel para descubrir los nombres del cast & crew de la producción, escritos debajo, escondidos. Uno intuye que algo se le va a romper también por dentro, en ese espacio de la mente adonde probablemente acuden las reflexiones y los pensamientos que más inmediatamente se dispone uno a procesar en cuanto los percibe.

Y no intuye mal.

A la mamá protagonista se le rompe el corazón al ir descubriendo poco a poco que su hijita ha desaparecido, y se rasga las vestiduras cuando comprueba que no puede fiarse ni de la escuela ni de sus organizadores, ni de la policía ni tampoco de aquellos que supuestamente han de devolverle la confianza que ella acostumbra a depositar en ellos a diario. Tampoco de su sombra.

La cámara de Otto Preminger deja que los actores de esta historia tan confusa y tan misteriosa (Lawrence Olivier entre ellos, inexpresivo e imponente como haya sido en cualquier otro papel que haya interpretado), se muevan y gesticulen para contar lo que sea menester que cuenten, entrando y saliendo de habitaciones en casas provistas de ventanales luminosos que dejan que se les cuele la luz del exterior y que progresivamente aclaran la situación, muy poco a poco, hasta que se resuelve ese oscuro misterio en los últimos minutos del desenlace.

Felicia Lake ha desaparecido, todos parecen estar dispuestos a buscarla y deseosos de encontrarla, al menos en principio, al principio, hasta que algo se tuerza y alguien termine por quebrar las circunstancias del todo.

No podremos olvidar nunca un argumento como el de El rapto de Bunny Lake porque no es sólo miedo o intriga lo que nos transmite: es además una fantástica manera de advertirnos como espectadores de que cualquier cosa puede fallar en cualquier momento y no por casualidad.

Aten los cabos y sobre todo, no permitan que se rompan.

6 comentarios sobre “Bunny Lake is Missing

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  1. El tema de la desaparición de la niña ha dado juego en el cine después de Preminger, pero la angustia que transmite este maestro del cine negro es difícil de superar. Me acabas de dar una idea sobre el tema de los títulos de crédito, estos son de lo mejor, recuerdo que también me impactaron, son de los que ponen en situación y te invitan a seguir viendo con interés. La pega, recuerdo que el final no acabó de convencerme. Como cogido con alfileres para un desarrollo previo tan complejo.

    Bueno, habrá que revisarla. Un saludo

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  2. Puede que tengas razón en lo del desenlace, babel (de hecho, esa manera de resolver la intriga le da la razón completamente al protagonista de “The Killer Inside Me” ¿no te parece?).

    Sobre los títulos de crédito, es que son muy curiosos. Aunque tú eres la experta, reconozco que gracias a los posts de tu blog, ahora me fijo más en cada peli que veo -o vuelvo a ver, jeje…

    Un saludo.

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