[Artículo publicado en DOZE Magazine el 08/03/2013]
Existe un director de cine capaz de convertir las historias más visualmente alucinadas, en películas visualmente alucinantes. Un realizador de clips musicales que transforma una canción en una breve película de imágenes imposibles, delirantes, soñadas.
Michel Gondry (Versalles, 1963) tiene preparada su nueva película para este año, la adaptación de la novela de Boris Vian La espuma de los días (L’Ecume des Jours, 1947). Protagonizada por Audrey Tautou y Romain Duris, el tráiler de Mood Indigo promete una historia de amor tan chiripitifláutica como los trabajos anteriores del director.
Los primeros videoclips ideados por Gondry, eran para su propia banda Oui Oui. Mezclando la técnica del stop-motion y diversas distorsiones visuales multicolor, aquellas historietas sonoras gustaron a la diva del moderneo musical por excelencia que es Björk. Lo fichó y así surgieron las espectaculares piezas Human Behaviour (1993) Army of Me (1995) Isobel (1995) Hyperballad (1996) Jóga (1997) Bachelorette (1997) Declare Independence (2007) y Crystalline (2011) hasta el día de hoy, aunque por el camino se engancharon otros tantos artistas, buscando ese estilo tan chachi.
Lenny Kravitz, Massive attack, The Rolling Stones, Sinéad O’Connor, Massive Attack, Neneh Cherry, Sheryl Crow, Daft Punk, Foo Fighters, Beck, The Chemical Brothers, The White Stripes, Radiohead, Kylie Minogue, Devendra Banhart o Paul McCartney son algunos de los que se subieron al carro de Michel Gondry y quisieron esa locura visual para sí mismos (o para sus trabajos, al menos)
Luego le llegó la inspiración como director de cine, aunque había pasado previamente por el filtro de la publicidad, ese espacio en el que sólo consiguen brillar los más talentosos. Un anuncio pocas veces vale más que mil palabras pero cuando las vale, no se olvida.
¿Recuerdan aquellos bolsillos que parecían pensados para guardar condones?
Gondry hizo muchos anuncios de lo más vistoso y hasta un cortometraje sobre las relaciones personales entre un hombre (interpretado por él mismo) y su propia mierda, One Day… (2001):
Pero puede decirse sin miedo que alcanzó la cumbre de su genialidad con la película Eternal Sunshine of the Spotless Mind (¡Olvídate de mí! 2004) una maravilla escrita a medias junto a Charlie Kaufman, sobre el amor entre humanos, siempre tan imperfecto, tan kamikaze y tan bobo. Pocas veces recordaremos a Jim Carrey en momentos como los que encuentra en esta cinta: el actor que hay detrás de la máscara se descubre por fin y nos deja a todos con la boca abierta.

El juego de perspectivas y volúmenes de cartón piedra, habituales en la obra de Gondry, continúa en la fallida The Science of Sleep (La ciencia del sueño, 2006) una película donde Gael García Bernal y Charlotte Gainsbourg se dejaban la piel por dar sentido a una auténtica locura argumental, más bien tediosa y cansina que tuvo poco éxito, en general.
En el año 2008 estrena Be Kind Rewind (Rebobine, por favor) la mayor chorrada jamás ideada que, vaya usted a saber por qué, resulta que nos partía de la risa: a los dueños de un videoclub se les borra accidentalmente el contenido de sus películas y, para remediarlo, deciden rodarlas todas otra vez, ellos mismos y en plan cutre, cutrísimo.
Con The Green Hornet (2011) se recuperó al personaje de radio de la década de los 30, un héroe enmascarado que tras su éxito en series radiofónicas, hacia los años 40 comenzó a protagonizar cómics. La película se intuía como producto del director aunque de forma lejana y borrosa, por tratarse de un producto más para engordar la taquilla. Gondry es demasiado personal para calar entre el gran público que en definitiva, es el que manda siempre.
Así que el próximo verano, le veremos la cara a esta nueva versión (existe otra de 1968, dirigida por Charles Belmont) de La espuma de los días, con factura visual y sonora Michelgóndrica al 100%.
Decían que era imposible llevar a la pantalla la paranoica obra de Boris Vian ¿Imposible? Más bien, increíble. No lo olviden.

Deja un comentario